MENTOPLASTIA O CIRUGÍA DE MENTÓN

La mentoplastia o genioplastia de deslizamiento es la técnica quirúrgica que permite reposicionar el mentón tanto en casos en los que se encuentra muy adelantado como en los que esta retroposicionado. Mediante un pequeño corte controlado a nivel del mentón, podemos movilizar el fragmento necesario para fijarlo en la posición deseada.

Esta cirugía permite devolver las proporciones faciales adecuadas a los pacientes en los que existe desproporción en el tercio inferior de la cara.

Todo paciente en el que exista una desproporción en el tercio medio inferior a costa de un mentón grande/pequeño/asimétrico.

Se recomienda realizar a partir de los 16 años en mujeres y de los 18 años en hombres, o cuando el desarrollo facial ha finalizado.

Se trata de una intervención sencilla y con pocos riesgos postoperatorios, por lo que no existen contraindicaciones generales.

La mentoplastia se realiza habitualmente bajo anestesia local y/o sedación, según las características del paciente y la necesidad de abordar alguna otra parte del contorno mandibular.

Se realiza mediante una incisión intraoral (dentro de la boca) a nivel del mentón, a través de la cual se realiza un corte controlado del hueso del mentón. Una vez liberado se posiciona en la posición correcta y armónica para la cara y perfil del paciente. Se fija mediante miniplacas y tornillos que no es preciso retirar posteriormente.

No quedan cicatrices visibles.

No suele precisar ingreso hospitalario.

. Según las proporciones faciales del paciente, en ocasiones es necesario asociar intervenciones como la rinoplastia, bichectomía o cirugía ortognática entre otras, para conseguir los resultados más satisfactorios para el paciente.

Por otro lado es posible realizar modificaciones en el resto del perfilado mandibular, sobre todo en casos de feminización mandibular (estrechamiento de mentón y ángulos mandibulares) o por el contrario para masculinización mandibular (ensanchamiento de mentón y ángulos mandibulares).

La mentoplasia se trata de un desplazamiento controlado del hueso del mentón, colocándolo y fijándolo en la posición deseada mediante miniplacas y tornillos. Esta técnica permite la formación de nuevo hueso que fija el fragmento movilizado, por lo que el resultado es permanente en el tiempo.

Las prótesis de mentón están sintetizadas de distintos polímeros compatibles con el cuerpo humano, sin embargo existen múltiples casos en los que los pacientes sufren rechazo o infección de la misma a corto o medio plazo. Es por esto que recomendamos la movilización de tejidos propios, evitando así posibles rechazos a corto-medio plazo.

Se trata de una cirugía con un postoperatorio poco doloroso para el paciente, controlado con la medicación adecuada.

Durante las primeras 24 horas es clave la aplicación de frío local constante para disminuir el edema y hematomas, que pueden durar 1-2 semanas.

Es necesario reposo relativo durante las primeras 2 semanas, evitando esfuerzos físicos moderados y deportes de contacto.

Los puntos intraorales caen solos. Es muy importante el cepillado dental diario después de cada comida a las 24 horas de la cirugía.

A la semana la mayoría de los casos pueden volver a su rutina diaria normal.

Es necesario la protección solar con pantalla total durante el primer mes para favorecer la correcta cicatrización.

Son muy poco frecuentes. Las más frecuentes son hematomas, edema, asimetrías en la cicatrización o infección. Todas ellas suelen ser de carácter temporal. En ocasiones puede existir perdida de sensibilidad en el labio inferior de forma temporal en la mayoría de los casos.